La conciliación bancaria forma parte del trabajo cotidiano del despacho. El problema aparece cuando una diferencia que toma algunos minutos en una empresa se multiplica por 10, 20 o más clientes cada mes.
Con un volumen importante de movimientos, identificar diferencias, relacionar operaciones y determinar qué sigue pendiente puede consumir tiempo que el equipo podría dedicar al análisis y atención de excepciones.
Estas cinco prácticas ayudan a hacer del proceso una revisión más clara y eficiente.
Mientras más pasos existan entre el estado de cuenta y la conciliación, mayor será la complejidad. Partir de la información bancaria establece una base clara. La conciliación de TESK trabaja a partir del estado de cuenta para facilitar la identificación y relación de movimientos.
El objetivo no debería ser revisar indiscriminadamente cada movimiento. Cuando la tecnología ayuda a relacionar información y mostrar lo que no coincide, el contador puede dirigir su atención hacia las excepciones que realmente requieren análisis.
Una partida aparentemente pequeña puede ser mucho más difícil de explicar semanas después. Revisar periódicamente conserva el contexto y evita trasladar pendientes de un periodo a otro.
La conciliación no es un proceso aislado. Cuando bancos y contabilidad forman parte de una misma plataforma, las diferencias pueden revisarse con mayor contexto y seguimiento, sin depender de controles separados.
La tecnología puede comparar información e identificar coincidencias, pero siempre existirán movimientos que requieren interpretación. Ahí es donde aporta más valor el conocimiento del contador.
Revisa cuántos pasos sigue hoy tu equipo desde que recibe el estado de cuenta de un cliente hasta que identifica y explica una diferencia. Después multiplícalos por el número de cuentas que concilia cada mes. Reducir pasos repetitivos puede representar una mejora importante para todo el despacho.
Conciliar no debería significar reconstruir cada mes lo ocurrido en cada cuenta bancaria. Para un despacho, simplificar este proceso se traduce en menos tiempo operativo y mayor capacidad para concentrarse en las diferencias que sí requieren criterio profesional.
TESK integra la conciliación bancaria con la operación contable y trabaja a partir del estado de cuenta para facilitar la identificación de movimientos y diferencias.
Conoce la conciliación bancaria de TESK.